Maratón alpina de Galarleiz

Tras unas cuantas horas de lluvia y una noche de un sueño no demasiado reparador nos levantamos de la tienda de campaña.Hacía frío y mucho viento, mucho. Por lo menos la lluvia había cesado hacía ya tiempo y no tenía pinta de volver a llover, parecía que estaba mejorando el día, menos mal…

Desayunamos rápidamente y empezamos con el ritual: Vaselina en las zonas clave, esparadrapo para los pezones, un par de plátanos para el buche, los geles de glucosa metidos con calzador en el cinturón, el bidón del cinturón con agua y polvitos mágicos (bebida isotónica), y poco más… cogemos el coche y nos vamos para la salida.

Allí acaba de llegar un autobús con corredores que vienen desde la meta (no es una carrera circular). Mucha gente y mucho frío, hace un viento del demonio.

Nosotros con nuestras mallas y el cortavientos que no me atrevo a quitarme ni loco. Mientras, muchos otros están por allí en manga corta. Estarán hechos de otra pasta…

Recogemos el chip y terminamos de aguantar la espera metidos en el coche. Un buen rato después nos despedimos de las niñas, que nos harán las veces de chofer, y echamos a correr tras el pistoletazo de salida a las 9:30 h.

Lara estuvo calentando los gemelos antes de salir de una forma muy peculiar 🙂

Calentando los gemelos
Calentando los gemelos

La carrera comienza cuesta abajo, luego un rato en llano y en seguida, al salir de San Pelayo, comenzar a subir camino de la cima del Zalama, la mayor cota de la carrera. Sería la primera y mayor cuesta de la carrera así que había que tomársela con calma.

Sobre las 10:30 coronábamos el Zalama. Llevabamos una hora de carrera y ya habíamos pasado lo peor. A partir de aquí nos esperaban una sucesión de sube-baja bastante asequibles.

Subiendo al Zalama
Subiendo al Zalama

En la bajada del Zalama, una pendiente con bastante desnivel, Lara comenzó a tirar de lo lindo y yo y mis pies no pudieron seguirle. Yo iba a la carrera con los pies tocadillos y si bajaba dándolo todo me los iba a destrozar en 5 Km así que me lo tomé con calma y le dejé que se fuera. Aún así yo iba adelantando gente.

Poco a poco fueron pasando los kilómetros y el tiempo. El circuito me pareció muy cómodo ya que las subidas eran cortas y por lo tanto las podías afrontar con ganas ya que se acababan antes de que empezasen a desfondarte, y en la siguiente bajada recuperabas fuerzas.

A Lara lo mantuve en mi campo de visión durante los primeros 15 kilómetros y luego ya lo perdí.

Seguí avanzando y creo que fue por el pico Burugüeno donde las rachas de aire crecieron enormemente y además la cumbre de este pico estaba metida en la nube con lo que pasar por allí fue horrible. Rachas de viento de unos 70 Km/h o más mezcladas con el agua en suspensión de la nube hacían un verdadero infierno avanzar. Ibas pegando bandazos y además en el peor sitio ya que estábamos por una zona un poco expuesta ya que había tramos con apenas 2-3 metros de ancho, que con este aire daban un poco de miedo. Era curioso ver a la gente corriendo inclinada unos grados hacia el lado del viento.

A la bajada de este pico noto como algo se me clava en la zapatilla…. una piedra, que rollo. Paro, me desato la zapatilla y me miro… no veo nada, me la pongo y continuo….. pues no, me sigue molestando…. me vuelvo a parar, miro ya a conciencia… no hay nada ni en la zapatilla ni el calcetín… pues nada, a aguantarse.

Un par de kilómetros después noto como me está empezando a hacer una herida en el pie. Así no puedo seguir, me va a destrozar. Nueva parada, me quito la zapatilla por tercera vez…. ya casi llamo al CSI para que busquen la piedra…. no hay nada !!! Pues nada, a grandes males…. Saco un compit ampollas y me lo pongo donde me roza. Menos mal que llevaba uno… con él aguanté perfectamente hasta el final. Si no lo hubiese llevado lo hubiese pasado mal, muy mal.

Había perdido un buen rato con tanta paradita y me habían pasado un montón así que me propongo apretar y recuperar algo de tiempo. Y así es, me veo bien de fuerzas y adelanto a bastante gente. Por entonces, me pasan los primeros de las bicis, que tienen un peligro increible…. o te quitas de un salto o te pasan por encima. Pienso que esto no está bien. O van todo el rato por otro lado o tendrían que haber salido antes que los corredores para no coincidir porque de verdad que eran un peligro.

Progresando
Progresando

Un rato después, comenzando a subir a la Garbea siento que me empiezo a mear mucho. Paro a mear y a los 5 minutos de nuevo la misma sensación. Intento volver a mear y no tengo nada que echar. Era exactamente igual que una cistitis, pero sin el dolor al orinar. Esto ya me pasó hace un par de años entrenando por Madrid y se lo achaqué al tremendo frío que pasé en aquella ocasión. En aquella ocasión empecé a correr con las manos en el vientre para darme calor y tras un buen rato se me pasó así que hago lo mismo.

Que sensación más mala y que incómodo. Me molesta mucho y lo de correr con las manos en el vientre.. pues mal, casi imposible. Que horror !!! De nuevo mi ritmo baja un montón y me empiezan a pasar muchos corredores. Yo casi no puedo correr.

Por suerte tras unos 20-30 minutos de sufrimiento la molestia desaparece. Supongo que se debe a micro roturas en la vejiga que al vaciarla empiezan a doler, y hasta que la vejiga no se comienza a llenar de nuevo no desaparecen. Menos mal, sino hubiese ido sufriendo todo el rato y hubiese sido una experiencia mala.

De nuevo a intentar apretar para recuperar el tiempo perdido. Voy a buen ritmo y me veo lleno de fuerzas, pero no quiero arriesgarme a que me dé una pájara o comenzar con calambres así que tampoco me flipo demasiado.

En plena acción
En plena acción

En ciertos momentos me veo muy parado por la gente que está haciendo la marcha y que no deja pasar. La verdad es que hay zonas que son sendas por donde es imposible adelantar y era un rollo encontrarte a gente andando delante porque no se quitaba ninguno y perdías un montón de tiempo. Esto de que corredores, senderistas y bicis compartan el recorrido es un problema…

A los pies de la Garbea hay mucha gente animando y fue un buen subidón de moral para afrontar la cuesta que teníamos por delante. La última cuesta larga.

Al llegar a la cima de la Garbea le pregunto a otro corredor por lo que nos queda y me comenta que nos queda bajar un par de buenas cuestas y luego una última subida y de nuevo cuesta abajo hasta la meta. Eso si, me comenta que la subida es de órdago.

Comenzamos a bajar y nada, como no podía faltar en ninguna carrera de este tipo, la bajada es por una especie de cortafuegos o yo que se que hace la bajada un infierno. La gente empieza a bajar lenta para no caerse y yo me resisto a ir con pies de plomo así que me pongo a adelantar gente como un loco. Tras un buen rato llego al final con los tobillos y los cuádriceps bien calentitos pero he adelantado como unas 20 personas. Eso si, mi culo a aterrizado en el suelo una vez… por lo menos no fui el único y varios nos pegamos un buen culazo.

Tras este infierno una pista forestal para correr a gusto. Yo voy pletórico de fuerzas.

Y tras un rato bajando llego a la cuesta de Martintxu. Joder, que cuestón !!!

Es una cuesta corta, de unos 200 metros pero con un desnivel del 31%, tal y como indica un cartel, que realmente se convierte en un castigo. Aún así la subida es bonita entre un montón de banderas y mucha gente animando y haciendo fotos, que si soy sincero no fui capaz casi ni de mirar, bastante tenía con subir la cuesta.

La gente que iba en bici no tenía otro remedio que subirla con ella a cuestas y fue el único momento que me alegré de no tener una bici conmigo, porque si a mi me costaba una barbaridad subir no me quiero imaginar a ellos.

Cuesta de Martintxu
Cuesta de Martintxu

Tras unos 10-15 minutos de auténtico esfuerzo comenzamos a llanear y una mujer de la organización me dice que quedan 4,5 Km para meta. Llamo a Patri para decirla que en unos 25-30 minutos entraré en meta y sigo trotando por un falso llano. A los pocos metros veo el cartel de Km 40. ¿No había dicho que faltaban 4,5 Km? Bueno, supongo que como en otras carreras no serán 42 Km, sino un par más…. así que sigo corriendo sin emocionarme demasiado, ya cuesta abajo, a buen ritmo.

Pocos minutos después veo un cartel que de repente pone “1 Km para meta”. Coño, pues si que son 42 !!

Llamo de nuevo para avisar que me queda 1 Km y me pongo a correr como un loco. Me da un poco de rabia el no haber apretado a tope un poco antes porque voy muy fuerte y sin molestias graves en ningún sitio y ya “solo” me queda 1 Km para darlo todo.

Sigo bajando despendolado y enseguida oigo la música de meta y la pista se acaba y aterrizo en el asfalto del pueblo de Zalla. Veo la meta al fondo así que aprieto un poco más los dientes y bajo una cuesta todo los rápido que puedo, giro a la derecha y entro en la calle de meta prácticamente a sprint, mientras Patri está preparada para hacerme alguna foto y grabarme en vídeo.

Hago 5:36 h con lo que estoy contentísimo. Si miro los tiempo de la general no es ningún tiempazo ni mucho menos, pero personalmente es mucho más de lo que me esperaba. Quedé en el puesto 215 de 300 corredores.

Oscar entrando en meta
Oscar entrando en meta

Al final Lara había tenido problemas de calambres en la parte final de la carrera y había tenido que bajar el ritmo con lo que solo me sacó 10 minutos.

Lara en meta
Lara en meta

Recogida de la bolsa del corredor con una camiseta muy chula y corriendo a la ducha que teníamos barro por todos lados.

La carrera muy bonita. Yo personalmente la disfruté muchísimo, sobretodo porque no tuve calambres ni demasiadas molestias en los pies así que fui muy bien de fuerzas todo el rato y esto me permitió disfrutar de la carrera e irme con una sensación muy muy buena de allí.

En cuanto a la carrera en si es una pasada. Se va cresteando todo el rato y las vistas son impresionantes. Seguramente la carrera más bonita que he corrido. Simplemente una crítica y es el tema de compartir recorrido con “andarines” y ciclistas. Los ciclistas eran un peligro y los “andarines” a veces molestaban mucho. Por lo demás todo impecable.

Bueno, ya tenemos 2 carreras de las 4 que nos hacen falta para completar el circuito alpino.

2 pensamientos en “Maratón alpina de Galarleiz

  1. jose
    28 julio, 2011 a las 7:33

    Cojonudo , oscar, me dejo pensando eso de la vejiga con frio extremo, que empieza a afectar, parece grave, y una pregunta
    ¿como te queda el cuerpo para seguirle exiguiendo estas cosas? Lo digo porque no te pillan roturas, o tendones asi que te dan dolor,
    saludos, y muy buen articulo, interesante

  2. Vallekano
    28 julio, 2011 a las 7:43

    Bueno, acaban molido pero de momento me libro de lesiones graves. Tocaremos madera…

    En la de Madrid tuve muchos problemas de calambres y los dedos de los pies un poco reventados, pero lo que se dice lesiones graves de momento nada.

    Un saludo y me alegro de que te guste el artículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *