Ascensión al Almanzor por su cara norte

Con muchas ganas de hacer algo un poquito más serio que los «paseos» a los que nos estamos acostumbrando, llevábamos ya tiempo con el objetivo en mente de ascender el Almanzor por su canal norte. Esto sería algo nuevo para nosotros ya que nunca hemos echo reuniones en nieve y en este caso se hace más que recomendable el progresar a base de largos y con dichas reuniones.

No se el tiempo que ha pasado desde que lo comentamos por primera vez (y las veces que lo hemos comentado) pero esta semana volvió a salir el tema entre Lara y yo.

¿Qué, aprovechamos que va a hacer buen finde y hacemos algo los dos un poquito más avanzado?
¿Nos vamos a Gredos? uffff… estuvimos el finde pasado
¿Nos vamos a la Norte del veleta? Uff… que lejos
¿Nos vamos a hacer la canal de la Ceja? … ¿Pero no habíamos quedado en hacer algo más avanzado?
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Y si vamos a la norte del Almanzor… solo tenemos un tornillo de hielo, una estaca pequeña, un clavo y un puñado de empotradores… ¿Solo un tornillo? Joe…. no nos compramos material porque no hacemos nunca nada que lo requiera y ahora que lo necesitamos no lo tenemos.

Al final Lara se compró otro tornillo y ya con dos y el resto de cosas decidimos ir a por la Norte del Almanzor. ¡¡ Ahora si que vamos equipados !!

Pues nada, quedamos a las 6:00 de la mañana en una gasolinera en la carretera de la Coruña. Yo no se el tiempo que llevo sin levantarme después de las 8, si es que somos masocas !!

De camino hacia Gredos íbamos viendo como el termómetro marcaba cada vez menos grados: -5, -6, -7… hasta unos bonitos -14º que llegó a marcar cerca de la plataforma de Gredos. Güay, que día más acogedor !!

Al llegar a la plataforma subió la temperatura y estaríamos a unos -9º, ¡ qué calor !. El motor del coche tras las 2 horas de camino no había sido capaz de coger la temperatura normal de funcionamiento. Eran las 8:20 cuando echábamos a andar y la luna nos acompañaba en el amanecer.

La luna sobre los barrerones

A las 10 de la mañana habíamos llegado al refugio Elola, en un tiempo record. Breve parada para comer algo, beber y ponernos ya el arnés y en 10-15 minutos salíamos hacia el Almanzor. Hacía un frío que pelaba, menos mal que el día pintaba fantástico sin una sola nube.

El almanzor al fondo con su canal norte de frente

Sobre las 11:30 llegamos a la zona de la canal de la Portilla del Crampón en la que nos teníamos que desviar, rodeando el Almanzor hacia el norte. Según andábamos dejamos la canal Este y el Diedro a nuestra izquierda y poco después llegamos a la canal norte donde había 3 personas esperando turno y vimos como el último de la cordada que estaba subiendo desaparecía tras el codo del primer largo. Eran las 11:45 h.

Canal Este del Almanzor

El trío que estaba esperando nos contaron que llevaban hora y media esperando. Delante suya había dos cordadas de dos personas cada una e iban extremadamente lentas. Estaban congelados y nos vaticinaron que nos esperaba el mismo fin. Y no se equivocaban…

Unos 45 minutos después estábamos congelados. La cordada que habíamos visto al llegar no había recogido las cuerdas aún y las otras tres personas estaban realmente desesperadas. ¿Pero que coño están haciendo?. Nos movimos a una zona en la que daba un poco de sol, pero también corría más aire así que nos volvimos rápido. Estábamos a unos 8-10 grados bajo cero, a la sombra y con algunas rachas de viento. Toda la ropa que llevábamos era poca y el frío era inaguantable.

Esperando al sol nuestro turno, para la canal norte del Almanzor

Al cabo de un rato la cordada retiró la cuerda y las tres personas que estaban delante nuestra empezaron a subir. El problema era que se iban a encontrar el mismo tapón en el siguiente largo, la cascada.

Sobre las 13:15 los tres que nos precedían retiraron la cuerda y Lara subió de primero el primer largo, aunque sabíamos que estaban los otros tres en la reunión, pero la espera era insoportable, por el frío.

En mitad del largo de Lara oímos un grito de aviso y un tornillo seguido de una cinta con un mosquetón apareció pegando botes a toda leche. Por suerte no dio a nadie.

Para el primer largo aseguramos con los dos tornillos de hielo y para la reunión nos apoyamos en un clavo que metieron y nos dejaron puesto los tres que nos precedían.

Yo mientras, seguía abajo sin saber que pasaba ya que no se ve, porque el primer largo hace un codo. Estaba completamente congelado.Mis botas plásticas no eran suficientes y los pies los tenía completamente congelados. ¿Qué coño están haciendo? Era la pregunta que rondaba mi cabeza continuamente. ¡ Si se tarda 5 minutos en subir !

Quise hacer fotos (tenía tiempo de sobra) pero resultó que el mecanismo que saca el objetivo de la cámara se había congelado y no encendía. Increible, esto si que no me había pasado nunca y hemos estado otras veces con mucho frío. El llevar 2 horas a la sombra y a ¿8?¿10?¿12? grados bajo cero estaba acabando con todo. Todo el agua que teníamos estaba completamente congelada a pesar de llevarla dentro de la mochila así que tampoco podíamos beber y mientras… ¿Qué coño están haciendo?

No se cuanto tiempo después por fin Lara recogía la cuerda lo que significaba que la gente avanzaba y me tocaba subir, ¡ por fin me voy a mover algo ! Calculo que desde que llegamos a la canal habrían pasado cerca de dos horas. ¡ Dos horas sin moverme !

Me solté de la reunión y me puse a subir la canal. Tenía los músculos entumecidos y tuve un par de amagos de calambres en los dedos de los pies y los gemelos. Las manos no las sentía pero fui subiendo poco a poco. Al llegar a la reunión donde Lara estaba reventado de llevar una hora en una reunión incómoda y gélida paré para coger aire y de repente las manos me empezaron a doler por el frió como nunca había sentido. Al ir con piolets clásicos había ido toda la cordada apoyando mucho el reverso de la mano en la nieve y se me habían congelado. Ahora al descansar unos segundo había bajado el nivel de adrenalina y mis manos empezaban a recuperar algo de temperatura lo que me provocó un dolor terrible.

Tras un minuto terrible parecía que el dolor se pasaba y pude comenzar el siguiente largo.

Sobrepasé a Lara que tenía una cara el pobre de quererse morir y enseguida me encontré en la base de la cascada. Me la esperaba algo más complicada pero tenía buenos apoyos para las pies así que era una semi escalera. Lo único el hielo que en algunas partes se reventaba con mucha facilidad.

A mitad de cascada de repente empezó a caer un manto de nieve polvo brutal, seguramente provocado por la cordada que nos precedía al moverse. Fueron unos segundos horribles. Estaba colgado a mitad de cascada, completamente entumecido del frío y me estaban cayendo cubos y cubos de nieve polvo que se me metían por el cuello. Ahhhhhhhh !!!!. Menos mal que acababa de meter un tornillo para asegurarme.
Mientras, Lara se lo estaba pasando muy bien viéndome (cabrón !!). Para más inri no tenía casco (gran cagada del día al olvidármelo) así que mi cabeza no tenía un «para-nieves».

Tras unos segundos que se me hicieron eternos la nieve dejó de caer y retomé mi ascensión. Un par de pasos más y había superado la cascada.

Ante mi aparecía una pala de nieve con bastante buena pinta. Un poco más adelante la cordada anterior tenía montada la reunión a mitad de pala. Seguí avanzando hasta donde estaban ellos y empecé a montar una reunión justo al lado. Me impresionó mucho el echo de que cuando me dispuse a montar la reunión, al ir a soltar uno de los piolets, tenía la mano derecha completamente agarrotada y no podía abrirla, y tuve que ayudarme de la otra mano ¡ JODER !. Menos mal que se me pasó rápido el entumecimiento.
Segundos después el último abandonaba la reunión y me quedaba solo en mitad de la pala.

Tras montarla con la estaca y un piolet bien clavado (los clavos estaban por el camino puestos) recojo cuerda para que Lara comience a subir.

A los pocos minutos Lara ya ha recogido la reunión, el primer tornillo y veo como su cabeza empieza a emerger por la parte superior de la cascada. Yo mientras tanto no hago más que luchar por mantenerme estable mientras le aseguro ya que la nieve sobre la que estoy está muy suelta. Hay mucha nieve polvo. De ahí la ducha de nieve que me había pegado minutos antes.

Por si fuese poco mis pies pasaban por malos momentos. Intentaba mover los dedos de los pies de vez en cuando pero llegó un momento que dejé de poder. Tenía los dedos completamente rígidos y la verdad me asusté un poco. Empecé a hacer juegos de tobillo e intentar «andar en el sitio», dentro de las posibilidades que tenía por la situación y poco a poco volví a recuperar la sensibilidad en los dedos.

Poco después llegaba Lara a mi lado y tras intercambiar maldiciones por el frío inhumano que estábamos pasado continuó con el siguiente largo que llegaba hasta justo antes de un pequeño resalte de hielo. Todos estos largos los estábamos haciendo bastante rápido por suerte.

De nuevo desmonto la reunión y p’arriba. Vuelvo a superar a Lara y tiro otro largo hasta llegar a una rampa de hielo. Miro a mi derecha y veo la cumbre a escasos metros mía con los tres que iban delante nuestra en ella. ¡ Si está aquí mismo !.

Me quedaban 4-5 metros para terminar la canal pero no tenía claro si iba a llegar la cuerda así que monto reunión y dejo a Lara que suba y supere esta última rampa primero.

Una vez los dos fuera de la canal teníamos una arista de un par de metros y en otro par de metros el monolito de la cima.

¡¡ Por fin !!, habíamos llegado al final. Estábamos completamente congelados y solo queríamos salir de allí de una vez. Tocamos el monolito, echamos un vistazo rápido y nos bajamos de la cima a la plataforma que hay entre bloques un par de metros de esta. Ahí no nos daba el viento y se estaba mejor.

Fue una pena no tener el cuerpo con ganas de disfrutar de las esplendidas vistas que teníamos, ya que el día, por mucho frío que hiciese, estaba completamente claro y soleado.

En un arrebato de voluntad saqué mi móvil que llevaba pegado al pecho, lo encendí, y echamos un par de fotos rápidas, pero no me vi con fuerzas de subir al monolito para hacernos la foto en la cima, y eso que estaba a 3 metros. Solo queríamos descender y movernos para coger temperatura.

Pre-cumbre clásica del Almanzor, intentando resguardarnos del frio

La bajada era por la vía normal. En la anilla que hay cerca de la cumbre estaba colocada una cuerda de la cordada que nos había estado precediendo todo el rato así que esperamos un poco a ver si la recogían. Mientras, llegaban a cumbre otras dos personas que nos habían estado siguiendo todo el rato.

Pre-cumbre clásica del Almanzor, intentando resguardarnos del frio

Tras un rato de ver que no recogían la cuerda empezamos a bajar por la que estaba instalada. Lara primero y yo después. Tras bajar la primera parte del rápel vimos como la travesía que hay hasta el paso del crampón, que siempre la habíamos conocido como un simple camino, era una loma de nieve dura-hielo. La verdad es que me sorprendió mucho, no me la esperaba así. Así que progresamos lateralmente unidos a la cuerda del rápel hasta donde pudimos. Luego continuamos progresando a base de piolet y clavar bien los crampones, con mucha calma que estaba un poco delicado el paso.

Mientras llegaba al paso del crampón veía como un grupo de gente estaba montando un rápel para bajar hacia el refugio. ¿Un rápel ahí? ¿Tan chungo está?, si siempre hemos bajado andando tan tranquilos…

Deduzco que esa gente es la cordada primera que nos ralentizó 2 horas y en estas escucho como un chico le empieza a explicar a una chica qué es la dragonera, cómo se coge el piolet y cosas por el estilo. ¿Y estos son los que han subido la cara norte? Normal que tardasen 2 horas por largo, y normal que luego haya accidentes…. en fin.

Por fin llego al paso del crampón donde ya están empezando a rapelar. Miro para abajo y veo a Lara (que me había sacado algo de ventaja en la travesía) que está ya como 100 m más abajo, y que la zona por la que está rapelando la gente es una perfecta escalera tallada en la nieve. Así que nada, pongo la directa y me pongo a bajar a toa leche junto a la gente rapelando….

En pocos minutos llegamos al final de la canal del paso del crampón. Con la bajada hemos cogido algo de temperatura y estamos con mejor cara. Ahora… el agua sigue igual de congelada así que si queremos beber nos toca seguir hasta el refugio. De cualquier forma Lara no dejó de intentar beber un poco de Powerade.

Intentando beber Powerade
Tras terminar de bajar por la Portilla del Crampón

A partir de aquí poco que contar, llegamos al refugio donde comimos, bebimos y enseguida reanudamos la marcha hacia la plataforma. Al final se los hizo de noche tras pasar los Barrerones así que tuvimos que echar mano de los frontales para llegar al coche y no matarnos por el camino con las planchas de hielo.

De ahí a Madrid.

Haciendo balance me quedo con una graciosa anécdota por el frío inhumando que pasamos pero muy contento por haber echo una actividad un poquito más técnica que lo que solemos hacer y por haberla terminado sin incidentes y con buen ritmo (sin contar las 2 horas de espera hasta que pudimos empezar).

La pena fue que no tengo fotos de la canal, pero por mi parte estoy deseando volver para repetirlo. Eso si, un día que no haya mínimas de -15º.

Ahora solo nos falta irnos comprando poco a poco algo más de material para poder asegurarnos mejor y no ir «con lo justo».

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