|
ago
12
|
Corto, muy corto y caluroso.
Asà fue nuestro ataque al objetivo que nos habÃamos marcado.
11 de Agosto:
Salimos tranquilamente el viernes 10 de Agosto dirección Chamonix. Nos esperaban 1450 Km hasta llegar a aquel paraÃso de todos los amantes de la montaña.

No tenÃamos prisa pero el camino era largo asà que no estábamos para perder el tiempo. No, no estábamos para perderlo, pero claro, si algo puede pasar, pasará.
Resultó que al señor Lara se le olvido un pequeñÃsimo detalle en casa, una cosita sin importancia para subir al Mont Blanc… el chaquetón impermeable!!
En fin, más de media hora perdida y 50 Km extra, para ir entrando en calor y salir de Madrid con el motor y el culo calentito.
La idea era llegar a la frontera y por allà echar los sacos al suelo en cualquier lado y pasar la noche. Por la mañana re emprenderÃamos el camino y llegarÃamos para comer a Chamonix. Pero por el camino cambiamos de idea y decidimos hacerlo “del tirón”. Asà que dicho y echo.
Eramos tres, y los tres conducimos asà que nos fuimos rotando, según estábamos cansados, y cuando no tocaba aprovechábamos para echar una cabezada. Con esas, tras una larga noche llegamos con las primeras luces del dÃa a Chamonix. SerÃan las 7 de la mañana cuando llegamos. Aparcamos y nos dimos una vuelta por el pueblo a ver que se cocÃa.
Desde el camping se podÃa contemplar el impresionante glaciar de Bossons y las majestuosas cumbres que tenÃamos pensado subir. Cuando llegamos habÃa algo de niebla pero enseguida levantó. El sitio solo tiene una palabra: Impresionante.

Dimos una pequeña vuelta por el pueblo y estuvimos consultando y preguntando la previsión meteorológica para los siguientes dÃas. La semana anterior habÃa estado nevando y habÃa caÃdo mucha nieve. Ahora, para nuestra alegrÃa daban 2-3 dÃas de buen tiempo y luego volvÃa a hacer malo. Era perfecto, una ventana de 3 dÃas para intentar el ascenso.
Tras un breve debate decidimos intentarlo al dÃa siguiente, ya que la ascensión la harÃamos en 2 dÃas, y asà tendrÃamos un pequeño margen por lo que pudiera pasar.
Asà que nada, nos fuimos a buscar camping y a echarnos una siesta antes de comer, que habÃa sido una larga noche. Por la tarde, a descansar y preparar el equipo. También hubo tiempo para jugar al Risk
12 de Agosto:
Nos levantamos poco después de amanecer. Tampoco habÃa una prisa excesiva ya que el primer teleférico que sube a la Aguille Du Midi subÃa a las 7:45 AM, y además la jornada estaba sobre dimensionada en cuanto a horas. El plan era subir el Mont Blanc de Tacul, y de vernos bien fÃsicamente el Mont Maudit, y dormir en el collado de la Brenba, o en su defecto en el collado del Mont Maudit.
A las 7:45 estábamos entrando por la puesta del teleférico (1.000 m), junto con un buen puñado de gente, aunque mucho menos de los que yo esperaba. En apenas 25 minutos estábamos a 3.800 m de altitud. Es brutal lo rápido que sube el teleférico, y lo vertical que lo hace al final de su trayecto.
Salimos del teleférico. Un termómetro nos informa de que estamos a 0º. No está nada mal para las horas que son. El cielo luce despejado y el sol sale tÃmidamente por el horizonte, esquivando como puede la infinidad de picos que se vislumbran delante nuestra. Las vistas son espectaculares y lo único que se ven son decenas de cámaras inmortalizando estos parajes sin piedad ninguna.

De vuelta a la realidad, no podÃamos perder el tiempo, asà que fuimos a la salida del “túnel” que da acceso a la arista por la que bajarÃamos al collado de la Aguille Du Midi, primer paso para afrontar nuestro ascenso. Nos equipamos y fue ahà donde empezamos a notar que algo era distinto. El simple acto de estar agachado atándote los crampones, o poniéndote las polainas hacÃa que nos faltase el aire, se notaba que estábamos casi a 4.000 m, y ahà las cosas no funcionan igual, y nuestro cuerpo menos.
A los pocos minutos empezamos a andar. Ya habÃa varias personas que habÃan bajado por la arista. Arista que se presenta majestuosa con una caÃda de unos miles de metros hacia uno de sus lados y unos cientos de metros hacia el otro. Aún asà es facil bajar por ella, simplemente impone respeto, y más cuando te la encuentras totalmente en frÃo.
A los 10 minutos de andar el sol ya levantaba en el cielo y sus rayos nos llegaban con fuerza, empezaba a hacer calor, asà que paramos para quitarnos ropa. Con una camiseta térmica sobraba.

Pocos minutos después llegamos al collado. Allà encontramos un pequeño campamento y huellas que partÃan hacia todas las cumbres cercanas que nos rodeaban. Un extensa llanura de nieve nos envolvÃa, haciéndonos sentir insignificantes e indefensos.
Delante nuestra se levantaba majestuoso el Mont Blanc de Tacul, que serÃa nuestro primer objetivo, y tÃmidamente detrás se dejaba ver el Mont Maudit. El dÃa pintaba perfecto, con una temperatura extraordinaria y sin nada de viento. En cuanto a la ruta habÃa una leve huella que se dirijÃa al Tacul, muy lejos de la que yo pensaba encontrarme, ocasionada por una romerÃa de gente. Pero como se puede ver en la parte inferior de la foto, apenas se veÃan dos personas (puntitos) que iban por delante nuestra.

Comenzamos a subir, siguiendo la huella que habÃa, y enseguida se empezó a poner muy empinado. La pendiente enseguida llegarÃa a unos 45º-50º, pero habÃa bastante nieve blanda y habÃa escalones formados, por lo que se subÃa relativamente bien. Las fuerzas nos acompañaban e Ãbamos los tres bien, en cuanto a malestares.

Todo pintaba muy bien hasta que llegamos a la primera barrera de seracs, en donde nos encontramos con una grieta enorme a un lado, una pared de roca a otro y de frente una pared de hielo-nieve de unos 5 metros de altura. Uh, con eso no contábamos, por lo menos no tan pronto y tan bajos.

De repente se nos cayó el mundo encima. Tantos meses preparando la ascensión, estudiando rutas, escapatorias, material, etc… y de repente, cuando solo llevábamos dos o tres horas andando nos encontrábamos con un gran obstáculo. Lara y Rodri se vinieron un poco abajo. Yo me quedé un poco menos sorprendido, seguramente porque ya habÃa estado por estos lares de pequeño y sabÃa un poco mejor lo que nos podÃamos encontrar. Aún asà era un buen palo para nuestros planes.
Frente a nosotros se veÃa un sitio por donde parecÃa que se podÃa subir escalando, un poco expuesto pero parecÃa viable. Me acerqué y efectivamente habÃa huellas de crampones. Alguien habÃa subido, o por lo menos lo habÃa intentado. Viendo eso me animé a intentarlo, y mientras discutÃamos si lo intentábamos o no, apareció un francés con la familia, sacó sus dos pioles técnicos y se encaramó por la pared mucho más decidido que nosotros.
Tras varios intentos fallidos volvió a bajar. Era muy sencillo llegar a la parte alta de la pared, pero el último paso estaba levemente extra plomado y la nieve estaba muy blanda y no habÃa donde apoyarse o clavar un piole. Aún asà me lancé a intentarlo… con el mismo resultado. El último paso estaba muy expuesto y no me atrevÃ.
Tras bajar yo y con las fuerzas recuperadas el francés volvió a intentarlo, y obtuvo otro fracaso, exactamente igual al anterior.
Al ver al francés intentarlo de repente le volvieron las fuerzas a Rodri y se lanzó a subir, en este caso con idea de montarse un seguro con un piole para poder darse el último paso un poco más seguro. Subió y tras atrancar el piole en una grieta, paso la cuerda y asegurándole yo desde abajo se consiguió dar ese último paso, bien!!
A todo esto Lara estaba con la moral por los suelos y sin ninguna gana de subir. Pero claro, después del numerito que habÃamos montado, teniendo que pedir temporalmente un piole y todo, pues no le quedó más remedio. Luego una vez arriba le volvieron los ánimos.
En este rato apareció más gente por allÃ, unos españoles que nos prestaron el piole para montar el seguro y que luego se fueron de vuelta, y unos ingleses que se fueron también a la voz de “more dificult!!”.
Bien, ya habÃamos pasado el obstáculo. HabÃamos perdido más de una hora pero lo habÃamos superado, y como unos campeones, escalando la pared de hielo.

Ahora nos encontrábamos debajo de unos bloques enormes de nieve que no tenÃan una pinta muy buena, y que amenazaban avalancha por lo que no era plan de estar ahà todo el dÃa, más si cabe cuando ya era tarde y el sol empezaba a apretar con fuerza. Asà que nos fuimos hacia la derecha buscando una zona limpia por la que subir. Nos desplazamos lateralmente por la ladera.
Tras apartarnos de esa zona tan poco acogedora tenÃamos ante nosotros una enorme e interminable pala de nieve que subÃa totalmente vertical hacia la cumbre, era el camino. Asà que enfilamos la pala y empezamos a subir.
En este punto no habÃa ya huella pero no nos importó, habÃamos vuelto a recuperar la motivación y estábamos plenos de fuerzas. Yo eché a andar delante, abriendo huella. HabÃa bastante nieve blanda lo que hacÃa muy cansado andar.
Pero poco nos duró el subidón ya que al poco de andar, la pala de nieve volvió a empinarse endiabladamente, recuperando sus 45º-50º de inclinación, y la nieve blanda empezó a ser cada vez mayor. Inicialmente iba abriendo huella metiéndome hasta media tibia, pero llegados a este punto la nieve me llegaba prácticamente a a la cintura, y cada paso que intentaba avanzar era completamente inútil ya que la nieve se deshacÃa bajo mis pies, haciendo que avanzar 1 metro me costase 4 o 5 pasos, levantando la piernas, con sus botas plásticas a la altura de la cintura.
De esta manera y tras debatirlo brevemente decidimos que se habÃa acabado el paseo. Era imposible subir. No habÃa huella, y fueses por donde fuese te encontrabas con un metro de nieve polvo en la que hundirte.

Pero no habÃa acabado todo, porque ahora tenÃamos de nuevo el mismo obstáculo que antes, pero ahora tocaba bajarlo. Y la bajada era casi más expuesta que la subida. Asà que nada, a Lara se le ocurrió hacer una seta y rapelar de ella, y nos pusimos manos a la obra. No tenÃamos muy claro cuanto era necesario asà que hicimos una seta bastante grande, para asegurarnos de que no habrÃa ningún problema. Con los pioles cavamos una zanja de unos dos palmos de profundidad, y unos dos metros y pico de diámetro, formando una especie de lágrima. Metimos la cuerda por la grieta y la usamos de reunión para rapelar.
No hubo ningún problema, la nieve no cedió ni un centÃmetro, pero era curiosa la sensación de pensar que estás colgándote de agua, solo agua, la misma que te bebes.

Pasado de nuevo el obstáculo solo quedaba bajar, y para no perder la tradición tenÃamos que bajar de culo, eso sÃ, en este caso solo fue un trocito pequeño y cuando estaba muy claro que no habÃa peligro
.
Volviendo por el collado de la Aguille Du Midi el calor empezó a ser terrible, eran sobre las 2 de la tarde y estábamos a 20º, demasiados. HacÃa ya rato que Rodri iba un poco jodido con dolor de cabeza y el estomago un poco dado la vuelta, el mal de altura le habÃa afectado. Aún asà el entorno en el que nos encontraba nos seguÃa fascinando y era difÃcil estar apenado en este lugar.

Para acabar el paseo nos esperaba aún un último esfuerzo, la subida de nuevo a la Aguille du Midi, por la misma cresta de antes. ParecÃa poco bajando, pero la cuesta es bastante empinada en algunas zonas y es una subidita que te calienta bien las piernas.

A mitad de subida Rodri iba ya bastante mal, con la cabeza que le iba a explotar y por lo tanto a disgusto. Esto junto con que nos empezó a entrar algo de niebla, tal y como ocurrÃa todas las tardes, hizo que se hiciese un poco pesada la subida. Además nos encontramos con un par de cordadas que entorpecÃan mucho (muchÃsimo) la subida.

Una vez arriba nos quitamos el equipo y estuvimos haciendo alguna foto desde las terrazas que hay en la Aguille de Midi. Después nos dieron un número que indicaba nuestro turno para bajar en el teleférico, ya que habÃa mucha gente. Al final resultó que nos tocó bajar en el último asà que estuvimos esperando un buen rato.

Al llegar a la tienda una buena ducha y cena y a dormir. No pudo ser.
Fue un poco decepcionante, ya que lo habÃamos preparado desde hacÃa mucho, y es una pena que no pudimos subir prácticamente nada debido a la gran cantidad de nieve que habÃa. No pudimos siquiera hacer uno de los tres picos que nos habÃamos previsto. Nos sentimos muy derrotados, pero bueno, en los Alpes es una loterÃa y hay que pensar que hay gente que se tira varios años hasta que consigue subir.
También nos quedamos con que fuimos los que más alto llegamos. Mucho otros se dieron la vuelta antes, nosotros por lo menos lo luchamos un poco más hasta que vimos que era imposible.
Después hablando con la gente según parecÃa habÃan visto con prismáticos gente en la cumbre del Mont Blanc y gente subiendo, por Gouter, la vÃa normal, que estaba mucho mejor de nieve. Pero claro, que era cuestión de suerte, y la tuvimos mala.
Nos planteamos intentarlo por Gouter pero lo descartamos. Las previsiones empezaban a no ser muy buenas para los próximos dÃas. Como mucho parecÃa que habrÃa 2 dÃas semi-buenos, pero nosotros necesitarÃamos uno de descanso, ya que aunque no habÃamos echo mucho, habÃan sido un buen puñado de horas andando y hubiese sido demasiado volver a intentarlo justo al dÃa siguiente.
Asà que nos quitamos la idea de la cabeza y lo dejamos para otro año, para el que viene, que será el bueno, seguro.
Enlaces relacionados:
Suscribete
¿Quieres que te avisemos cuando haya nuevas entradas? Introduce tu e-mail y te mantendremos informado. ¡ Vamos a ello !
Puedes comentar, o hacer un trackback desde tu web.
\\ tags: alpes, Chamonix, Maudit, mont blanc, Tacul
2 Pings to “Mont Blanc”
5 respuestas to “Mont Blanc”
-
1. Karlos Says:
julio 17th, 2008 at 20:15Yo lo intentaré al 15-08-08 ¿luna llena? Seguro que lo hacemos, es un buen presagio.
Suerte!! -
2. Vallekano Says:
julio 22nd, 2008 at 7:27Nosotros lo intentaremos de nuevo este año.
La primero semana de septiembre volveremos por allà a ver si tenemos más suerte.
-
3. Esther Says:
junio 21st, 2011 at 9:20Me gustarÃa saber si se va a formar algún grupo para intentar subir el Mont Blanc el año que viene 2012, supongo que saldrá algo más económico que contratando guia. SerÃa interesante hacer un pequeño grupo y si es asÃ, me encantarÃa saberlo y formar parte. Gracias.
-
4. Vallekano Says:
junio 21st, 2011 at 9:30Pues a mi me gustarÃa ir el 2012 pero… para ir a un sitio como ese hay que ir con gente conocida y de confianza. Que no se me entienda mal, es que es un sitio peligroso en el que te estás jugando la vida y tu vida depende del buen hacer y la “profesionalidad” de los demás asà que tengo claro que solo hay un pequeñÃsimo grupo de personas con las que irÃa.
De la misma forma te digo que tengas claro que aquello hay años en los que puede ser un paseo pero hay otros en los que puede ser una ascensión muy técnica. No se si tienes los conocimientos para afrontar una pared de hielo, el cruzar una grieta o hacer algún rápel en hielo.
En otro sitio otro gallo cantarÃa
-
5. Esther Says:
junio 21st, 2011 at 12:26Vallekano, la ascensión no la voy a hacer yo. Es un regalo que le hago a mi marido que le encanta la montaña y ha participado en las pruebas más duras como la bluetrail, transcanaria. Su record personal de subida al Teide desde la playa del socorro es de 4 horas 50 min ( corriendo claro). Como amante de la montaña , imagina las veces que ha podido subir, más de 20 y con todas las inclemencias del tiempo posible. Es bombero del consorcio de Tenerife y bueno, con esto quiero decir, que está bien preparado fÃsicamente. Ya se que es mejor ir con alguien conocido, pero lo único que busco, son personas, lógicamente preparadas para la ascención, al igual que él. Pero al ser una sorpresa por su 40 cumpleaños, lo estoy gestionando yo. Siento la confusión y que pensaras que me querÃa dar un paseo por el Mont Blanc, ahora que lo he leÃdo , yo también he tenido esa impresión. Reitero mis disculpas y bueno, si me pudieras aconsejar, te lo agradecerÃa. Un saludo.




septiembre 26th, 2007 at 9:52
[...] el fracaso del Mont Blanc, y visto que las previsiones no eran del todo buenas decidimos irnos a Suiza, para aprovechar el [...]
febrero 20th, 2010 at 9:44
[...] el fracaso del Mont Blanc, y visto que las previsiones no eran del todo buenas decidimos irnos a Suiza, para aprovechar el [...]